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La traducción de cables de noticias: un territorio poco conocido

Por Maria Ortiz Takacs, trad. a./C. Tr.

Al hablar de traducción periodística, es conveniente clasificar los tipos de textos que se traducen en dicho ámbito, ya que los géneros textuales pueden variar en gran medida. Las opiniones sobre esta clasificación difieren según el autor. Por ejemplo, Juan Gutiérrez Palacio, en su obra Periodismo de opinión1, afirma que los géneros periodísticos se rigen por reglas flexibles y admiten bastantes variedades. Sin embargo, por norma general, podríamos dividir los tipos de textos periodísticos en informativos, interpretativos y de opinión. 

En el campo de la traducción periodística, ciertos textos se traducen en su totalidad. Es el caso, por ejemplo, de los artículos de opinión, que reflejan las ideas de un periodista o colaborador de un periódico o diario sobre política, economía, o problemas sociales. Lo mismo ocurre con los textos interpretativos, como la crónica o la crítica, y con ciertos textos informativos, como la entrevista. En el caso de la noticia, también clasificada como texto informativo, no siempre la traducción se ajusta exactamente al original. A menudo, se incluyen procesos de adaptación, como la elisión y la amplificación, a los que no siempre los traductores debemos recurrir en el marco de nuestras actividades diarias.

Un proceso traductor centrado en el lector

Para ahondar en la traducción de cables de noticias, consultamos a la Sra. Graciela Ortiz Molina2, periodista deportiva, sobre la clase de textos que solía traducir, en su carácter de redactora y traductora en la agencia de noticias Thomson Reuters. Especializada en deportes, la Sra. Ortiz Molina describe una toma de decisiones y un aspecto creativo algo distintos de aquellos que intervienen en la traducción de textos pertenecientes a otros géneros.

“La mayoría de las traducciones que hacíamos eran de textos informativos en inglés centrados en distintas disciplinas deportivas internacionales, pero los adaptábamos al público latinoamericano. Por ejemplo, si un cable decía que Roger Federer había ganado el Abierto de Estados Unidos, traducíamos esta información, pero inmediatamente buscábamos al tenista latino que tuviera el mejor resultado para ponerlo en contexto”, explica la Sra. Ortiz Molina.

No es poco habitual que, cuando un texto debe traducirse para una publicación, el traductor se enfrente a restricciones de espacio que lo obligan a realizar una adaptación, e incluso a omitir cierta información, debido a que el español es un idioma menos “económico” que el inglés. La riqueza fonémica del inglés da como resultado la formación de muchas más palabras monosilábicas en comparación con el español. Esto implica que una traducción al español será, en promedio, entre un 10 % y un 15 % más larga que el original en inglés. 

Sin embargo, la economía del inglés no parece ser siempre un factor tan importante en el caso de la traducción de cables, ya que la Sra. Ortiz Molina agrega:

“En general realizábamos adaptaciones. Solamente tomábamos de los cables las partes relevantes para el público latinoamericano, con lo cual, la longitud del español no era un factor que nos causara problemas. Si la información que venía en el cable no alcanzaba, la ampliábamos con información más antigua. Por ejemplo, si el cable trataba sobre Juan Martín del Potro, incluíamos la información nueva y recordábamos al público que el tenista había sufrido varias lesiones de muñeca, que había sido operado, etc. También omitíamos información cuando no era relevante para Latinoamérica. Si se hablaba de tenistas chinos, por ejemplo, directamente no incluíamos la información porque no agregaba ningún dato de interés para el lector hispanohablante”.

Dinamismo continuo

No hay duda de que la traducción periodística presenta rasgos que se superponen con aquellos de la traducción general, pero también tiene características que le son propias, tanto es así que podríamos considerarla traducción especializada. Esta clasificación se da por el mero hecho de que es fundamental estar constantemente al tanto de los temas de actualidad para poder realizar el trabajo con idoneidad y con la rapidez que los medios de comunicación exigen, pero además porque este proceso traductor tiene un carácter distintivo. Como todo profesional de la traducción, el traductor periodístico debe comprender las convenciones culturales del texto de origen para ser capaz de transferirlas de manera clara y con el sentido correcto al nuevo contexto cultural, es decir, al de la lengua meta. Sin embargo, el “ser fiel al original” cobra, en la traducción periodística, un significado en sí mismo.


  1. Gutiérrez Palacio, J. (1984). Periodismo de opinión. Madrid: Paraninfo.
  1. La Sra. Graciela Ortiz Molina es periodista deportiva graduada por El Círculo de la Prensa en Buenos Aires, Argentina, y abogada graduada por la Universidad del Sur en Mérida, Yucatán, México. Durante casi 24 años, la Sra. Ortiz Molina fue jefa de deportes y prosecretaria de redacción del diario de habla inglesa Buenos Aires Herald, en Buenos Aires, Argentina. Asimismo, ocupó durante tres años el cargo de traductora-redactora en la agencia de noticias Thomson Reuters en la misma ciudad. Actualmente, se desempeña como periodista del diario La Jornada Maya, en Mérida, Yucatán, México.

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